26 de febrero de 2010

"Ustedes serán bautizados en espíritu santo"


Las Escrituras Griegas Cristianas ofrecen mucha información sobre el bautismo.

Jesús mismo dijo:

Mateo 28:19-20

Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo, 20 enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y, ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas”.

Los primeros seguidores de Jesús habían sido discípulos de Juan el Bautizante. Él bautizaba en agua, como símbolo de arrepentimiento por pecados cometidos contra la Ley de Moisés.

Mateo 3:11 dice: "Yo (Juan el Bautista), por mi parte, los bautizo con agua a causa de su arrepentimiento; pero el que viene después de mí es más fuerte que yo, y no soy digno de quitarle las sandalias. Ese los bautizará con espíritu santo y con fuego".

http://idyanunciad.com/wp-content/uploads/2009/05/fuego1.bmp

Aquel bautismo en agua les dio un sentido de alivio junto con una buena conciencia. Esto, influyó en que algunos estuviesen preparados para recibir con la debida disposición de mente y corazón al Mesías, quien, según Juan, "bautizaría con espíritu santo y fuego".

Jesús antes de ascender a los Cielos mandó a sus seguidores a hacer discípulos, y bautizarlos en el nombre, o reconocimiento, del espíritu santo. ¿Serían los seguidores de Jesús que efectuarían bautismos los transmisores automáticos del espíritu santo? Sólo Jesús podía efectuar dicho bautismo en "espíritu santo y fuego", como lo indicó Juan el Bautista.

Efectivamente, en el Pentecostés, 10 días después de ascender Jesús al Cielo, cumplió Su promesa, derramando espíritu santo y fuego a los 120 discípulos reunidos en Jerusalén:

Hechos 2:1-4
Ahora bien, mientras estaba en progreso el día [de la fiesta] del Pentecostés, todos se hallaban juntos en el mismo lugar, 2 y de repente ocurrió desde el cielo un ruido exactamente como el de una brisa impetuosa y fuerte, y llenó toda la casa en la cual estaban sentados. 3 Y lenguas como de fuego se les hicieron visibles y fueron distribuidas en derredor, y una se asentó sobre cada uno de ellos, 4 y todos se llenaron de espíritu santo y comenzaron a hablar en lenguas diferentes, así como el espíritu les concedía expresarse.

Pero ¿qué efecto es este que tuvo el espíritu santo en los discípulos de Jesús el ser “bautizados [sumergidos] en espíritu santo”? Era el de comunicar energía, porque el espíritu santo de Dios es su santa fuerza activa invisible. Esta no era una energía de orden natural. Era energía divina
operando dentro de la mente y el corazón de los discípulos, haciéndoles actuar como nunca antes hubieren actuado, y como humanamente no les hubiese sido posible actuar.

Recordemos que Jesús predijo: “Recibirán poder cuando el espíritu santo llegue sobre ustedes, y serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea y en Samaria y hasta la parte más lejana de la tierra” (Hechos 1:6-8).

Esta energía divina, direccionada por Jesucristo a los discúpulos que recibieran espíritu santo, les daría poder para que dieran un testimonio mundial acerca del hecho de que Jesús es el Mesías, el Cristo "hasta la parte más lejana de la tierra".

Un análisis de los hechos y actividades de la congregación cristiana nos muestra cómo ese poder del espíritu santo fue invencible, y facultó a los primeros cristianos a hacer auténticas proezas, que llevaron el testimonio de las Buenas Nuevas por toda la Creación conocida para ellos (Colosenses 1:23).

He aquí una lista de la variedad de facultades que recibieron aquellos primeros cristianos, gracias al accionar del espíritu santo:

1 Corintios 12:4-11

Ahora bien, hay variedades de dones, pero hay el mismo espíritu; 5 y hay variedades de ministerios, y sin embargo hay el mismo Señor; 6 y hay variedades de operaciones, y sin embargo es el mismo Dios quien ejecuta todas las operaciones en todos. 7 Pero la manifestación del espíritu se da a cada uno con un propósito provechoso.

  • habla de sabiduría,
  • habla de conocimiento
  • fe
  • dones de curaciones
  • operaciones de obras poderosas
  • profetizar
  • discernimiento de expresiones inspirada
  • lenguas diferentes
  • interpretación de lenguas
11 Pero todas estas operaciones las ejecuta el uno y mismo espíritu, distribuyendo a cada uno respectivamente así como dispone.

Veamos cómo capacitaba el espíritu de Dios para operar dentro de la congregación cristiana primitiva, según 1 Corientios 12:27-31

Pues bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y miembros individualmente.
Y Dios ha colocado a las personas respectivas en la congregación:
primero, apóstoles;
segundo, profetas;
tercero, maestros;
luego obras poderosas;
luego dones de curaciones;
servicios de ayuda,
capacidades directivas,
diferentes lenguas.

29 No todos son apóstoles, ¿verdad?
No todos son profetas, ¿verdad?
No todos son maestros, ¿verdad?
No todos ejecutan obras poderosas, ¿verdad?
30 No todos tienen dones de curaciones, ¿verdad?
No todos hablan en lenguas, ¿verdad?
No todos son traductores, ¿verdad?

31 Pero sigan procurando celosamente los dones mayores. Y todavía les muestro un camino sobrepujante.

Como acabamos de notar, el poder operante de Dios actuaba de múltiples formas en la congregación cristiana.

Sin embargo, ¿debía ser el despliegue de dichas obras poderosas, y dones, el auténtico sello del bautismo en espíritu santo y fuego?

El versículo 31 de 1 Corintios 12 dice:
Pero sigan procurando celosamente los dones mayores. Y todavía les muestro un camino sobrepujante.

¿Cuáles eran los dones mayores?
¿Cuál era ese camino sobrepujante?
¿Es que acaso existe algo más poderoso que el curar enfermedades, hablar en lenguas, profetizar, o hacer milagros?

Dejemos que responda el mismo apóstol Pablo en 1 Corintios 13:8-12

Pero sea que haya [dones de] profetizar, serán eliminados; sea que haya lenguas, cesarán; sea que haya conocimiento, será eliminado. 9 Porque tenemos conocimiento parcial y profetizamos parcialmente; 10 pero cuando llegue lo que es completo, lo que es parcial será eliminado. 11 Cuando yo era pequeñuelo, hablaba como pequeñuelo, pensaba como pequeñuelo, razonaba como pequeñuelo; pero ahora que he llegado a ser hombre, he eliminado las [cosas características] de pequeñuelo. 12 Porque en la actualidad vemos en contorno nebuloso por medio de un espejo de metal, pero entonces será cara a cara. En la actualidad conozco parcialmente, pero entonces conoceré con exactitud así como soy conocido con exactitud.

Bien, Pablo mencionó que esos dones del espíritu cesarían. ¿Por qué?
Porque corresponden a lo Parcial, a la Infancia en Cristo.

¿Quiere realmente un cristiano verdadero quedarse "parcial" o a medias en Cristo, y buscará lo completo en Él?
¿O prefiere ser un pequeñuelo en Cristo o ser un hombre maduro en Cristo Jesús?

Ahora bien, Pablo mencionó seguir tras los dones mayores. ¿Cuáles son?

1 Corintios 13:13
Ahora, sin embargo, permanecen la fe, la esperanza, el amor, estos tres; pero el mayor de estos es el amor.

Eso es lo completo, la plenitud en Cristo, por medio del espíritu santo.
La Fe según Cristo.
La Esperanza según Cristo.
El Amor según Cristo.

Y, mayor de los 3, es el AMOR. Por algo Juan escribió: Dios es AMOR.

¿Cuál era ese camino sobrepujante?

El del amor. El del amor proactivo y positivo. El del amor que ama a Jehová como enseñó Jesús:

Marcos 12:29-34

Jehová nuestro Dios es un solo Jehová, 30 y tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. 31 El segundo es este: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’. No hay otro mandamiento mayor que estos”.

Jesús nos enseñó a amar. Nos mandó a amar. Nos enseñó que ‘Hay más felicidad en dar que en recibir’.

Pero para dar hay que tener. Uno no da lo que no tiene. Si uno no ama a Dios, y no se ama a sí mismo, tampoco amará al prójimo.

Evidentemente este es un camino "sobrepujante", uno que supera nuestros esquemas y estructuras mentales, nuestras emociones, hasta lo que hemos experimentado al amar y ser amados.

Pero sólo dejando entrada en la mente y el corazón al espíritu de Dios, y con la voluntad propia, podrá uno experimentar, personalmente, que "el amor nunca falla".